1) "La protección de la vida en todas sus etapas, desde el primer momento de la concepción hasta la muerte natural". Una persona que quiere ser fiel a la verdad sobre el hombre que profesa la Iglesia debe dar su apoyo a quienes están decididamente y bajo toda circunstancia por el respeto a toda vida humana ya concebida. Luego, no se puede apoyar a candidatos que en forma abierta y manifiesta aprueban el aborto, aún el mal llamado terapéutico.,"es decir, el que se realiza quitando directamente la vida del niño para salvaguardar la salud de la madre". En cuanto a la distribución de la llamada píldora del día después, un católico debe tener en cuenta que, como lo señaló la Comisión de Ética de la Conferencia Episcopal de Chile, "el uso de este fármaco merece varios reparos éticos. El más relevante es su eventual efecto abortivo".
2) "El reconocimiento y la promoción de la estructura natural de la familia entendida como unión entre un hombre y una mujer basada en el matrimonio y su defensa ante los intentos de equipararla jurídicamente a formas radicalmente diferentes de unión, que en realidad dañan a la misma familia, contribuyendo a su desestabilización y oscureciendo su carácter particular y su papel social irreemplazable". Una persona que quiera ser fiel a la, enseñanzas de la Iglesia debe descubrir si los candidatos a los que desea apoyar promueven una sociedad fundada sobre el matrimonio y quieren fortalecer la institución matrimonial, fundamento de toda sociedad. En consecuencia, no debería entregar su apoyo a quienes, proponen normas legales para entregar estabilidad institucional y jurídica a las parejas de hecho, sean heterosexuales o del mismo sexo, equiparándolas, en la práctica. Al matrimonio, pues ello constituye un intento abiertamente reñido con el humanismo cristiano. Asimismo, es necesario analizar las propuestas de los candidatos en las llamadas políticas de género, es decir aquellas que promueven la libre determinación de cada persona respecto de su sexualidad, intentado dar reconocimiento legal a la homosexualidad, el lesbianismo, etc., de manera que todas esas conductas sean igualmente aceptables desde el punto de vista moral y jurídico.
3) "Y la protección del derecho de los padres a educar a sus hijos"
Con relación a este derecho fundamental, los ciudadanos han de fijarse en las propuestas que hacen o a las que adhieren los candidatos, pues exagerar el control estatal sobre la educación o intentar establecer un apoyo mayor o exclusivo a la educación pública por sobre la que entregan instituciones educacionales privadas es una discriminación arbitraria. Los padres son los primeros educadores y la autoridad debe reconocer en los hechos y en el derecho tal verdad. En particular, deben los padres de familia detener su atención en la educación en las virtudes y valores fundamentales y en la afectividad, pues ellos tienen particular responsabilidad en este campo. Imponer en la escuela una sola visión de la sexualidad, como asimismo promover campañas públicas para el uso del preservativo u otros anticonceptivos, como única forma de luchas contra enfermedades de transmisión sexual y los embarazados no deseados, contradice la enseñanza del humanismo cristiano.
En la deliberación personal que cada ciudadano debe hacer a la hora de elegir, es necesario un ejercicio que permita comparar los aspectos positivos con los negativos, de lo cual, en mi conciencia moral formada, pueden surgir perplejidades y dudas. Si el juicio personal conduce a no apoyar a ningún candidato, es necesario no olvidar que, desde el punto de vista moral, debe tenerse en cuenta el tema del mal menor, de forma que si existen fundadas razones para presumir que de no apoyar a un determinado candidato, podría salir elegido otro que abiertamente contradice elementos más graves de la moral natural y cristiana, es necesario reconsiderar el no dar el apoyo a ningún candidato y darlo a aquellos que propongan ideas y políticas que cada uno considere menos malas, pese a los reparos morales que se tengan.
+Juan Ignacio, Obispo de San Bernardo
Nota: Extracto del texto "Elecciones voto en conciencia y mal menor", de Monseñor Juan Ignacio, el que se encuentra completo aquí.