Actualidad

 

Un Año Sacerdotal

Durante el mes de junio se iniciará en toda la Iglesia un Año Sacerdotal, en que la Iglesia tendrá puesta su atención en todos aquellos hombres que siguiendo el llamado del Señor lo han dejado todo para ser en medio de sus hermanos otros Cristos. Este tiempo - que tiene lugar al con­memorarse los 150 años del la muerte de San Juan María Bautista Vianney, el Santo Cura de Ars, Patrono de los Párrocos -, lo inau­gurará el Papa Benedicto XVI en la fiesta del Sa­grado Corazón de Jesús, el próximo día 19. En nuestra diócesis daremos inicio al mismo el lunes 29 de ju­nio con una Solemne Misa en la Iglesia Catedral, que también será de acción de gracias por los primeros veinte años transcurridos desde la fundación del Seminario Diocesano San Pedro Apóstol.

Como ha escrito recientemente el Cardenal Humos, el Año Sacerdotal "deberá ser un año positivo y propositito en el que la Iglesia quiere decir, sobre todo a los Sacerdotes, pero también a todos los cristia­nos, a la sociedad mundial, mediante los Mass media globales, que está orgullosa de sus Sacerdotes, que los ama y que los venera, que los admira y que recono­ce con gratitud su trabajo pastoral y su testimonio de vida. En efecto, "verdadera­mente los Sacerdotes son importantes no sólo por cuanto hacen sino, sobre todo, por aquello que son". Es cierto que algunos sa­cerdotes han escandalizado al pueblo cristiano y por ellos deben ser juzgados y si es necesario castigados; "sin embargo, estos casos son un porcentaje muy pequeño en comparación con el número total del clero. La inmensa mayoría de Sacerdotes son perso­nas dignísimas, dedicadas al ministerio, hombres de oración y de caridad pas­toral, que consuman su to­tal existencia en actuar la propia vocación y misión y, en tantas ocasiones, con grandes sacrificios perso­nales, pero siempre con un amor auténtico a Jesucristo, a la Iglesia y al pueblo; soli­darios con los pobres y con quienes sufren. Es por eso que la Iglesia se muestra orgullosa de sus sacerdotes esparcidos por el mundo". Será un año en que las co­munidades cristianas de­berán orar especialmente por los ministros del Señor, estando muy cerca de ellos, ayudándoles en su difícil ministerio y agradeciendo al Señor su presencia vivifi­cante entre nosotros.


Durante este tiem­po procuraremos volver a recordar y profundizarla esencia de la "identidad sa­cerdotal, de la teología so­bre el sacerdocio católico y del sentido extraordinario de la vocación y de la misión de los Sacerdotes en la Iglesia y en la sociedad. El Santo Padre, en su discur­so de promulgación, el 16 de marzo pasado, dijo que con este año especial se quiere "favorecer esta ten­sión de los Sacerdotes ha­cia la perfección espiritual de la cual depende, sobre todo, la eficacia del minis­terio". Especialmente por eso, debe ser una año de oración de los Sacerdotes, con los Sacerdotes y por los Sacerdotes; un año de renovación de la espiritua­lidad del presbiterio y de cada uno de los presbíte­ros". Será también un año en el que los católicos nos examinemos acerca de las condiciones concretas y el sustento material en el que viven nuestros Sa­cerdotes, en algunos casos obligados a subsistir en situaciones de dura po­breza y, al mismo tiempo, un año de celebraciones religiosas y públicas que conduzcan al pueblo, a las comunidades católicas locales, a rezar, a meditar, a festejar y a presentar el justo homenaje a sus Sa­cerdotes. Será una opor­tunidad para acentuar la comunión y la amistad de los Sacerdotes con las co­munidades a su cargo.

Nuestra diócesis quiere unirse con alegría a este llamado del Papa y agradecer especialmente al Señor las vocaciones sacerdotales y religiosas recibidas en estos años. Pido a todos que en este Año Sacerdotal aprenda­mos a amar más a nuestros sacerdotes, a compren­derlos y a secundarlos en su misión, descubriendo siempre en ese hombre que está en el altar, en el confesionario, en el co­medor de los más pobres, en las obras de caridad, a Jesús que sigue pasando por los caminos de este mundo.

+ Juan Ignacio, Obispo de San Bernardo

Extraido de la publicación: Iglesia en San Bernardo - Junio de 2009.